8 de marzo de 2012

MANEJO SITIO ESPECÍFICO PARA EL CULTIVO DE SOJA EN LA REGIÓN SEMIÁRIDA PAMPEANA.


C. Álvarez1; A. Quiroga2; A. Corro Molas1; C. Lienhard3
1UE y DT Gral. Pico, General Pico (LP) calle 13-857;  2EEA INTA Anguil; 3 Asesor privado
calvarez@correo.inta.gov.ar –(02302-433933)

Palabras claves: posición en el relieve, grupo de madurez, distanciamiento

INTRODUCCIÓN:
   El manejo diferencial sitio-especifico cobra especial interés en regiones donde la calidad de las tierras es altamente variable en escalas espaciales a nivel de potrero, y en las cuales las condiciones agro-ecológicas imponen diferentes grados de limitaciones para la producción de cultivos. Es por este motivo que el manejo sitio-especifico resultará en mayores beneficios tanto económicos como ambientales, en regiones marginales, tales como la región subhúmeda y semiárida Pampeana. La posición en el terreno ha sido señalada por diversos autores como una de las propiedades estrechamente ligada con la variabilidad en la producción de los cultivos dentro de los lotes de producción (Yang et al., 1998; Changere & Lal, 1997).
   Al igual que cualquier cultivo, la producción de granos en soja está ligada a la capacidad del cultivo de capturar los recursos que estén disponibles (agua, nutrientes, radiación, CO2). La temperatura regula la intensidad de captura de estos recursos. El momento durante el ciclo del cultivo en que esos recursos estén disponibles determinará las variaciones en el rendimiento de la soja, dado que afectará de diferente manera la definición de los dos principales componentes del rendimiento del cultivo: el número de semillas y el peso de las mismas (Salvagiotti et al., 2009).
   Las variaciones en los rendimientos pueden explicarse a partir de efectos del genotipo, del ambiente y de su interacción. Generalmente el efecto ambiental, explica la mayor parte de las variaciones del rendimiento. Las propiedades del suelo (físicas y químicas) en interacción con las variables climáticas (disponibilidad de radiación y agua, así como también de los diferentes regímenes térmicos) determinan diferentes ambientes para el cultivo de soja. A su vez, las diferencias en longitud de ciclo de las variedades de soja pertenecientes a distintos grupos de madurez, permiten explorar distintas ventanas agroclimáticas, cuando son sembradas en la misma fecha y en un mismo lote. Por lo tanto un ambiente de cultivo puede ser definido por la combinación de los factores lote y variedad, es decir que, para una misma campaña y localidad, un mismo lote sembrado con distintos cultivares pueden ser tratados como ambientes distintos (Bacigaluppo et al., 2009). Objetivo de este estudio fue cuantificar el efecto de la ubicación topográfica, grupo de madurez y distanciamiento entre surco sobre la variación de rendimiento del cultivo de soja.

MATERIALES Y MÉTODOS
   El estudio se desarrolló en el establecimiento “Loma Arisca”, aledaño a la localidad de Alvear (La Pampa), sobre un lote de producción de baja aptitud. Se delimitaron dos ambientes productivos Ustisament Tipicos (Loma) y Haplustoles Énticos (Bajo). El ambiente de Loma se caracterizó por un perfil de textura arenosa, con bajos contenidos de materia orgánica (MO), valores altos de fósforo (P). El ambiente de bajo se caracterizó por un perfil de textura franca-arenosa, con contenidos medios a altos de MO, valores elevados de P, (Tabla 1).  

Tabla 1: Ambiente de Loma y Bajo: contenido de fracciones de arcilla (Ar), limo (L) y arena (A) (g kg-1), contenidos de materia orgánica (MO) (g kg-1) y fósforo (P) (mg kg-1), Capacidad de intercambio catiónico (CIC) (meq/100 g de suelo) y pH.
Ambiente
Profundidad
cm
Ar
L
A
MO
MO/L+A
pH
CIC
P
20
40
100
860
10.8
7.7
6.07
7.12
46
40
40
100
860


6.42


60
40
100
860


6.55


Bajo
20
120
260
620
22.6
7.7
6.17
10.6
46
40
100
220
680


6.42


60
100
200
700


6.55




   Las características intrínsecas de los suelos ubicados en la Loma y en el Bajo (tabla 1) permiten que este último tenga, entre sus propiedades, una mayor capacidad de retención de agua (1 mm/cm vs 0,5 mm/cm, respectivamente). 
En la Tabla 2 se presentan los registros de lluvia mensuales desde el 1 de noviembre de 2009 hasta el 31 de marzo de 2010.

Tabla 2: Precipitaciones mensuales y históricas en mm durante el ciclo de producción de cultivos de soja.
Mes
Nov
Dic
En
Feb
Mar
Campaña 09/10 (mm)
128
118
70
84
57
Promedio Histórico 1921-2010 (mm)
82
96
88
85
108

   El 7/12/09 se sembraron 3 cultivares de soja de diferentes grupos de madurez (GM): 3.9 (III), 4.7 (IV) y 5.4 (V) a 21 y 42 cm de espaciamiento entre hileras en dos ambientes, loma y bajo. La densidad de planas a cosecha fue de 350 mil por hectárea. En el momento de la siembra de los cultivos, en los estados R2-3 y en R7 se determinó el contenido de agua total del suelo (AT) en capas de 20 cm de espesor hasta los 300 cm de profundidad (método gravimétrico). A partir de los valores de de textura se estimó a través del software SPAW (Saxton et al. 2006) capacidad de campo (CC), punto de marchitez (PMP), y DA. Se calcularon los contenidos de agua útil (AU) según la ecuación [1].
AU (mm) = [CC (g kg-1) – PMP (g kg-1)] x DA (mg kg-1) x espesor (mm)......... [1]
   El uso consuntivo (UC) se determino como la diferencia de agua final-agua inicial+precipitaciones durante el desarrollo del cultivo.
   La eficiencia de uso de agua (EUA) de soja se calculó realizando el cociente entre el rendimiento en grano producido y el uso de agua consumida por misma. (EUA mm de agua consumida por kg grano producido.).
   En R8 se determinó la producción de granos y componentes de rendimiento (número de granos por unidad de superficie (NG) y peso de 1000 granos, (PG)) Se cosechó manualmente una superficie de 5 m2. Los resultados de rendimiento en grano se expresaron con contenidos de 145 g kg-1 de humedad. En cada ambiente los cultivos se sembraron en faja cruzando ambos ambientes, repetidos y aleatorizados 4 veces en el espacio. En el análisis de resultados se realizó análisis de la varianza y la comparación entre medias se efectuó mediante el test de LSD Fisher (p≤ 0,05), utilizándose para ello el software Infostat (2004).

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

   Se detectaron efectos significativos del cultivar (p<0,0007), el distanciamiento (p<0,017) e interacción de cultivar*distanciamiento (p<0,0005) sobre el rendimiento en ambos ambientes.
   En la Loma los rendimientos variaron entre 1674 y 2725 kg ha-1).observandose rendimientos mayores a 21 cm con respecto a 42 cm pero con un comportamiento diferencial de los GM. (p<0.05) (Tabla 3). El NG estuvo estrechamente relacionado con el rendimiento presentando un comportamiento similar al descripto para el rendimiento (p<0,05) (Tabla 3).
   En el Bajo los rendimientos variaron entre 1967 y 3184 kg ha-1 observándose mayor producción con el GM III y IV a 21 cm, siendo estas diferencias significativas (p<0,001). El NG estuvo estrechamente relacionado con el rendimiento presentando un comportamiento similar al descripto para el rendimiento (p<0,001) (Tabla 3).El GM V tuvo un mejor rendimiento a 42 cm (p<0,001) (Tabla 3). El PG no presentó diferencias significativas (p<0,05), (Tabla 3).
   El mayor rendimiento obtenido en el Bajo se debería fundamentalmente a la mayor disponibilidad de agua para el cultivo, especialmente durante la etapa de formación del número de grano (datos no presentados). Telleria (2003), en el sur de Córdoba,  también observó respuestas diferenciales entre genotipos ante diferencias topográficas. En la loma, los cultivares correspondientes al GM VI mostraron un mejor comportamiento respecto al GM IV. Dicho comportamiento se debió a la disponibilidad de agua, fundamentalmente en la etapa de definición de los rendimientos.  




Tabla 3: Rendimientos medios y sus componentes de 3 variedades de soja bajo dos distanciamientos entre hileras en ambientes de lomas y bajos. Letras mayúsculas distintas indican diferencias significativas dentro de cada material y ambiente (p<0,05).
Ambiente
Grupo Madurez
Distanciamiento (cm)
Rendimiento
(Kg ha-1)
PG (g)
Nº Grano ha-1
Bajo
III
21
3184 A
159,5 A
1995,0 A
42
2367,2 B
157,0 A
1506,6 B
IV
21
2648,7 A
113,7 A
2341,0 A
42
2227,5 B
112,5 A
1990,0 B
V
21
1967,0 B
142,5 A
1381,0 B
42
2384,5 A
131,2 B
1814,3 A
Loma
III
21
2150,5 A
148,5 A
1448,8 A
42
1674,0 B
138,0 A
1217,5 B
IV
21
2725,7 A
133,7 A
2038,5 A
42
1754,2 B
130,0 A
1353,6 B
V
21
2505,7 A
135,0 A
1858,5 A
42
1900,0 B
132,5 A
1443,4 B

El UC vario entre 370 y 392 mm ha-1 sin registrarse diferencia entre GM y ambiente evaluados para el distanciamiento a 21 cm (p<0.9) (Tabla 4). En tanto que al analizar la eficiencia de uso de agua se observo que en la Loma varió entre 5.5 y 7.1 kg mm-1 con valores mayores para el GM IV. En el Bajo varió entre 5.1 y 8.6 kg mm-1 agua y la mayor EUA se registró en el GM III (Tabla 4).
Tabla 4: Uso consuntivo medios (mm) y Eficiencia de uso agua (Kg grano mm-1 consumida) de 3 variedades de soja en ambientes de lomas y bajos. Letras mayúsculas distintas en sentido vertical indican diferencias significativas entre materiales de soja para cada ambiente a 21 cm (p<0.05).
Ambiente
Grupo
UC total
EUA
Loma
III
387,9
5,5 B
IV
385,5
7,1 A
V
392,0
6,4 AB
Bajo
III
370,4
8,6 A
IV
378,1
7,0 B
V
386,0
5,1 C

   El agua disponible a cosecha estuvo condicionada por el ambiente donde el Bajo presentó la mayor disponibilidad de agua útil residual en todas las profundidades evaluadas. La exploración de raíces estuvo relacionada con los GM evaluados (Fig. 1). El GM V fue el que tuvo la mayor exploración radical, observada a través del consumo de agua en el perfil en ambos ambientes. Es importante destacar que ambos ambientes no presentaban limitantes para el desarrollo de las raíces. Estos resultados son coincidentes con  los encontrados por otros autores. Andriani (2000) determinó que la profundidad alcanzada por las raíces de soja, en suelos Argiudoles, sin impedimentos físicos, fue de 200 cm y en Hapludoles 210 cm para los cultivos de trigo y soja. En suelos livianos del centro de Córdoba, Gil (1992) observó raíces de soja que alcanzaron una profundidad de 230 cm.


Figura 1: Agua útil a cosecha promedio de 3 variedades de soja en ambientes de lomas y bajos hasta los 300 cm de profundidad.

CONCLUSIONES

   Los rendimientos de los cultivos estuvieron condicionados principalmente por el ambiente, especialmente la disponibilidad de agua.
   El acercamiento de la distancia entre hileras es recomendado para los GM más precoces, independientemente del ambiente evaluado. El GM V presentó un comportamiento diferencial según ambientes.
   Este estudio también permitió determinar la profundidad efectiva de raíces de los diferentes GM usados, siendo mayor en el GM V.
   Esta mayor capacidad para captar agua del mismo perfil de suelo, identificada en el GM V, no se traduce necesariamente en mayor rendimiento de grano cuando la disponibilidad hídrica no es limitante.
   La eficiencia para transformar el agua consumida a grano es una variable complementaria de relevancia al considerar el grupo de madurez adecuado a cada ambiente.
   Es necesario generar más evidencia para soportar criterios de manejo sitio específico, fechas de siembra, grupos de madurez y distanciamiento, en regiones semiáridas y subhúmedas, especialmente si se tiene en cuenta la alta variabilidad climática que las caracteriza
   .
   .

BIBLIOGRAFÍA:
Andriani, J. 2000. Crecimiento de las raíces de los principales cultivos extensivos en Argiudoles de Sta Fe. EEA INTA Oliveros. Para Mejorar Producción 13 (40-44).
Bacigaluppo S.; M; Bodrero; J. Andriani; M. De Emilio; J. Enrico; O. Gentili; G. Gerster; A. Malmantile; A. Manlla; J. Méndez; R Pagani; R. Prieto; J. Rossi; N Trentino; J. Trosero. 2009. Evaluación de cultivares de soja de los grupos de madurez III, IV, V y VI en siembras de primera época en diferentes ambientes del sur de Santa Fe. Campaña 2008/9. Boletín Soja 2009. Para mejorar la Producción Nº 42. Ed. INTA EEA Oliveros. pp 7-13.
Gil, R.; 1992. Crecimiento radical de la soja en un suelo franco limoso del centro de Córdoba, efecto de la humedad y resistencia mecánica del perfil. INTA Boletín PAC, Pergamino, Buenos Aires.
Changere, A & R. Lal. 1997. Slope position and erosional effect on soil properties and corn production on a Miamian soil in central Ohio. J. Sustainable Agric. 11: 5-21.
Salvagiotti F.; J. Capurro; J. Enrico. 2009. El manejo de la nutrición nitrogenada en soja. Boletín Soja 2009. Para mejorar la Producción Nº 42. Ed. INTA EEA Oliveros. pp 45-51.
Saxton E and W. J. Rawls. 2006. Soil Water Characteristic Estimates by Texture and Organic Matter for Hydrologic Solutions. Homepage: http://www.ars.usda.gov/ba/anri/hrsl/ksaxton
Tellería, G. 2003. Soja en el sur de Córdoba. Qué debemos saber para mejorar nuestros rendimientos, En: agriculturadeprecision.org/enscamp.html.
Weir E, Arce E y Arce J.M. 2008. EP del cultivo de soja 1ª, medida con lisímetros vs fórmula de Penman. EUA. Coeficiente de cultivo. XII Reunión Arg de Agrometeorología. Jujuy, Argentina
Yang, C; C.L. Peterson; G.L. Shropshire & T. Otawa. 1998. Spatial variability of field topography and wheat yield in the Palouse region of the Pacific Northwest. Tran. ASAE 41: 17-27.

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