22 de febrero de 2014

Soja. ¿Cómo monitorear y cuándo controlar enfermedades foliares?


Las enfermedades de fin de ciclo y la mancha ojo de rana son enfermedades que frecuentemente afectan el rinde de soja. Es necesario monitorear el cultivo para cuantificar su nivel y decidir la conveniencia y el momento oportuno para su control.



El cultivo de soja puede ser afectado por distintas enfermedades foliares que generan pérdidas de rinde. Las enfermedades foliares actúan reduciendo el área foliar verde, su duración y actividad. Como resultado, puede disminuir la tasa de crecimiento del cultivo en etapas críticas de fijación de vainas y granos y/o limitar la disponibilidad de fuente (hojas) para el llenado de granos.

Dentro de las enfermedades foliares del cultivo de soja, el complejo de Enfermedades de Fin de Ciclo (EFC) es el de mayor difusión e impacto. Entre las enfermedades que forman este complejo,Mancha Marrón (causada por Septoria glycines) y Tizón morado de la hoja -también ocasionando laMancha púrpura de la semilla- (causada por Cercospora kikuchii), son las más importantes. Otra enfermedad foliar relevante para el cultivo de soja es la Mancha Ojo de Rana (MOR, causada porCercospora sojina).

1. Descripción de las enfermedades

En el monitoreo a campo, es importante reconocer las distintas enfermedades dado que a las mismas se aplican distintos criterios de control. Asimismo, es necesario distinguir los daños de las enfermedades fúngicas (que pueden ser controladas) de daños similares causados por bacterias, quemado por sol o fitotoxicidad de herbicidas o coadyuvantes.

Por tratarse de patógenos necrotróficos, el inóculo de las tres enfermedades está presentes en semillas y rastrojo y su magnitud está fuertemente influenciada por la rotación y el sistema de labranza.

La Mancha Marrón aparece con tiempo húmedo y cálido. Los síntomas comienzan en las hojas inferiores y se propagan hacia arriba por salpicaduras de lluvia. Inicialmente se observan manchas cloróticas. Luego el centro de las mancha se necrosa y permanecen rodeadas de un halo clorótico. Generalmente la hoja no se raja. Finalmente la hoja se pone amarilla y senesce prematuramente.

La Mancha Marrón puede confundirse con hojas afectadas por estrés hídrico y con Tizón bacteriano. En el caso del estrés hídrico, la diferencia es que las hojas no presentan manchas necróticas. En el caso del Tizón bacteriano, las manchas suelen comenzar en las hojas superiores, las láminas se rajan en las lesiones y los bordes se necrosan pues la bacteria se contagia con el roce de las hojas.

El Tizón Morado aparece con tiempo húmedo y requiere temperaturas algo superiores a la Mancha Marrón. Los síntomas de Tizón aparecen en las hojas superiores, ya que se propaga por acción del viento. Inicialmente las hojas se arrugan tomando después un color marrón/morado en el haz. Luego las nervaduras se ponen violáceo-oscuras y también los bordes de los pecíolos. Finalmente, cuando avanza hasta las vainas pueden afectarse las semillas tomando un color púrpura (reduciendo la calidad y el poder germinativo).

El Tizón Morado puede confundirse con quemado por sol. Sin embargo, tanto el arrugado de la lámina como la coloración violácea de nervaduras y pecíolo son distintivos de la enfermedad.

La Mancha Ojo de Rana aparece con tiempo húmedo, cálido (especialmente temperaturas nocturnas superiores a 20 °C) y alta radiación. La enfermedad se propaga por viento (distancias cortas), salpicaduras de lluvia y semilla.

Puede presentar múltiples ciclos dentro del ciclo del cultivo. Al inicio se observan pequeñas manchas angulares o circulares, de color castaño rojizo, sólo en la cara superior de la hoja. A medida que avanza, el centro de las manchas se torna castaño más claro quedando rodeadas de un halo castaño más oscuro. Es distintivo de esta enfermedad la ausencia de un halo amarillento alrededor de la lesión. Al fin del ciclo del cultivo pueden aparecer lesiones en tallos y vainas.

2. Monitoreo

El efecto de las enfermedades sobre el rinde depende del nivel de infección y la condición del cultivo. El monitoreo tiene como objetivo determinar el tipo de enfermedades presentes y el nivel de infección. En base a esto se decide la conveniencia de un control químico en cada lote.

A continuación, se propone una alternativa para monitoreo de enfermedades en soja. El monitoreo pretende cuantificar el nivel de incidencia y severidad de EFC (y si es posible distinguir entre Mancha Marrón y Tizón, aunque no es crítico) y MOR. El procedimiento propuesto es el siguiente:

· Comenzar el monitoreo hacia fin de la etapa de expansión de hojas (usualmente R2) y extenderlo hasta R6.

· Realizar el monitoreo en los mismos sitios de muestreo de plagas y con la misma frecuencia.

· En cada sitio de muestro tomar 2 plantas al azar.

· Eliminar ramas y contar número total de hojas verdes (hojas que tengan >20% de área verde) del  vástago principal.

· Tomar las hojas verdes y luego separar el folíolo central de cada hoja verde; si está dañado, tomar el izquierdo.

· Contar número de folíolos con presencia de EFC y MOR.

· Calcular la Incidencia de EFC y MOR como número de folíolos enfermos / número de folíolos sanos.

· Estimar la Severidad utilizando una escala cualitativa: Para EFC clasificar en Baja, Media o Alta. Para MOR, clasificar en Baja (<5 manchas / hoja, Grado 1-2 de INTA) o Alta (>5 manchas por hoja).

Una representación aproximada de este procedimiento se presenta en la figura 1.


Figura 1. Representación de la evaluación de enfermedades en una planta. (Fotos de F. Bert, Cultivar Conocimiento Agropecuario).

3. Control

Numerosos ensayos en distintas zonas productivas han mostrado durante los últimos años aumentos de rinde por el control de enfermedades en soja. La chance de encontrar respuestas a la aplicación de fungicidas y su magnitud depende del tipo y nivel de enfermedades presentes (medido en el monitoreo) y el estadio fenológico y potencial de rinde del cultivo. Así, los criterios de control que se proponen se basan en estas 2 variables.

· Antes de R3: Se controla con niveles relativamente altos dado que aún no se alcanzó el período crítico de generación de rinde. Se propone controlar cultivos de condición de rinde medio-alto y con bajo stress cuando la incidencia de EFC es mayor a 60% o la de MOR mayor a 50%. En ambos casos no se sugiere controlar si la severidad es baja.

· R3-R5: Se controla con niveles relativamente bajos ya que es el período crítico. En cultivos con alto potencial de rinde, para cuidar las hojas, se sugiere controlar desde niveles muy bajos: 20% de incidencia de EFC o MOR independientemente de la severidad. En cultivos con bajo rinde potencial (por ejemplo menos de 2800 kg/ha) es posible aumentar los niveles para el control: desde 30% de incidencia de EFC o MOR, con severidad media o mayor para EFC y baja o mayor para MOR.

· Después de R5: Luego de finalizado R5 el rinde está prácticamente definido por lo que los niveles de enfermedades para control aumentan a valores semejantes a los detallados para estados anteriores a R3.

Los niveles de incidencia y severidad para decidir el control mencionados en los ítems anteriores son sólo orientativos y podrían modificarse o evaluarse en función de la condición del cultivo al momento de la decisión, las perspectivas meteorológicas, la relación precio de grano / costo de aplicación, etc.
Las respuestas medias esperables por el control de enfermedades con fungicidas, si bien presentan considerable variabilidad, frecuentemente varían entre los 200 y 300 kg/ha. En general, las mayores respuestas se encuentran con aplicaciones cercanas a R3. Aplicaciones más tardías (por ejemplo R5) suelen mostrar respuestas menores.

Asimismo, controles dobles (R3+R5), salvo excepciones, no tienden a mostrar ventajas significativas. El cuadro 1 muestra un ejemplo de la magnitud de respuestas según momento de aplicación de fungicidas en ensayos realizados en dos campañas en el centro de Buenos Aires.

La posibilidad de manejar las enfermedades de soja a través del uso de fungicidas eficaces en situaciones monitoreadas permite recuperar una buena parte del rendimiento. Sin embargo, es importante reconocer que la rotación de cultivos (por ejemplo, durante dos años en el caso de MOR) reduce la cantidad de inóculo en los lotes y, en muchos casos, reduce la necesidad de uso de fungicidas en los cultivos de soja.
Cuadro 1. Respuestas de rinde de soja al control de enfermedades con fungicidas en distintos momentos del ciclo en dos campañas en el centro de Buenos Aires.

La posibilidad de manejar las enfermedades de soja a través del uso de fungicidas eficaces en situaciones monitoreadas permite recuperar una buena parte del rendimiento. Sin embargo, es importante reconocer que la rotación de cultivos (por ejemplo, durante dos años en el caso de MOR) reduce la cantidad de inóculo en los lotes y, en muchos casos, reduce la necesidad de uso de fungicidas en los cultivos de soja.

Por otra parte, la resistencia y tolerancia genética de las variedades (particularmente en el caso de MOR) ha mostrado ser un atributo importante para reducir marcadamente la incidencia de la enfermedad. Estos casos reflejan cómo nuestras decisiones tempranas en la planificación del cultivo, desde la elección del lote y la variedad, también condicionan el escenario de decisiones. A partir de allí, el monitoreo y oportunidad control de las enfermedades son aliados en la búsqueda de mejorar los resultados del cultivo.

La posibilidad de manejar las enfermedades de soja a través del uso de fungicidas eficaces en situaciones monitoreadas permite recuperar una buena parte del rendimiento. Sin embargo, es importante reconocer que la rotación de cultivos (por ejemplo, durante dos años en el caso de MOR) reduce la cantidad de inóculo en los lotes y, en muchos casos, reduce la necesidad de uso de fungicidas en los cultivos de soja.

Por otra parte, la resistencia y tolerancia genética de las variedades (particularmente en el caso de MOR) ha mostrado ser un atributo importante para reducir marcadamente la incidencia de la enfermedad. Estos casos reflejan cómo nuestras decisiones tempranas en la planificación del cultivo, desde la elección del lote y la variedad, también condicionan el escenario de decisiones. A partir de allí, el monitoreo y oportunidad control de las enfermedades son aliados en la búsqueda de mejorar los resultados del cultivo.

Dr. Ing. Agr. Emilio Satorre y Dr. Ing. Agr. Federico Bert
Cultivar Conocimiento Agropecuario
Las enfermedades de fin de ciclo y la mancha ojo de rana son enfermedades que frecuentemente afectan el rinde de soja. Es necesario monitorear el cultivo para cuantificar su nivel y decidir la conveniencia y el momento oportuno para su control.
articulo01


Fuente: agroconsultasonline

Contrato de Aparcería Agrícola en Pesos

Fuente: Informativo Rural (Revista)

Los constantes vaivenes políticos y económicos sumados a los márgenes de resultados acotados, hacen que el productor agrícola deba ir modificando o adaptando las formas de realizar la actividad.
Muchos siguen realizándola en forma autónoma. Desde adquirir las semillas, realizar todas las tareas de siembra y cosecha (contratando a terceros o en forma independiente) hasta la venta total de la producción a su nombre. Pero también es cierto que otra parte del conjunto del sector agrícola no puede desarrollar en forma independiente esta actividad y busca relacionarse por intermedio de los contratos accidentales agrícolas.
Estos contratos de aparcerías, se encuentran regulados en la Ley 13.246. En este tipo de asociaciones, una de las partes que es llamado parcero dador, se obliga a ceder el uso y goce del predio rural a la otra parte, denominada aparcero tomador quien va a destinarlo a la actividad agrícola y al culminar la cosecha, se repartirán el producido de la misma mediante un porcentaje convenido entre las partes.
Por lo tanto, si bien cuando el aparcero dador recibe la cantidad de granos, producto del porcentaje establecido en el contrato, no se genera impuesto al valor agregado ya que no se trata de compra, deberá cumplir algunos requisitos formales para no perder rentabilidad cuando decida vender esos granos. Entonces, si bien es optativo, deberá inscribirse en el RFOG, ya que no hacerlo supone mayores retenciones del impuesto a las ganancias (15%vs 2%), la no devolución sistémica del 87,5% de la retención del IVA y si realizara canje, la percepción del 10,5% vs el 1% del IVA.
También deberá dar cumplimiento con los distintos regímenes de información de existencias de granos y hectáreas dedicadas a cultivos; granos cosechados y en el registro de operaciones inmobiliarias.
Ahora bien, todo este formalismo supone tiempo y* costo. Tiempo que habrá que dedicarle a las inscripciones y a las presentaciones (más de una vez) en la agencia de AFIP que se encuentre inscripto el aparcero dador. Costo, porque deberá contar con asesores o personal administrativos idóneo que dé cumplimiento a todas estas tareas.
Una manera de evitar el aparcero dador toda esta burocracia, es cobrar en pesos. Esta alternativa plasmada en la Ley de Aparcerías facilitaría la agilidad del negocio. Ya que no serían necesarias inscripciones en el RFOG pues no tendrá retenciones ni devoluciones del impuesto al valor agregado ya que no realizará ventas de granos no destinados a la siembra, ni así tampoco mayores retenciones del impuesto a las ganancias por no figurar inscripto en tal registro, ni percepciones ya que no habrá posibilidades de canje.
No habrá distribución de granos, sino que el aparcero tomador entregará pesos al dador, según los porcentajes acordados en el contrato de aparcería. Si bien el objeto de estos contratos es el reparto de los frutos, la Ley prevé que el aparcero dador autorice a vender los granos al aparcero tomador y recibir su "porcentaje" en pesos.

28 de noviembre de 2013

Chinche Diminuta en Soja en Implantación


Riesgo en la implantación del cultivo



        La "chinche diminuta" Nysius sp. comienza a estar  presente en soja de la región pampeana, casi exclusivamente en lotes con malezas que favorecen su desarrollo; y seguramente afectará la emergencia de soja de segunda, o de primera tardía, en lotes que presenten las mismas características predisponentes.

       Una simple revisión evitará que nos tome desprevenidos, y por ende sufrir pérdidas de plantas en grandes rodeos. A la fecha, fines de noviembre, comienza a predominar la presencia de ninfas (individuos sin alas y apariencia amarronada);  aunque para la emergencia de la soja de segunda muchas de éstas serán adultos (con alas, de color gris oscuro o negro, y con vuelo rasante en gran número de individuos). La soja de segunda tendrá mayores riesgos de sufrir un alto impacto de esta plaga.

        Condiciones de salida del invierno e inicio de primaveras con falta de agua -en agosto, setiembre y hasta comienzos de octubre- son predisponentes para el desarrollo de este pequeño hemíptero perteneciente a la familia Ligaeidae y géneroNysius sp. Dichas condiciones normalmente favorecen el desarrollo de grandes poblaciones de este insecto, y su correspondiente aparición como plaga grave en la implantación del cultivo de soja en la región pampeana. También dicha plaga es favorecida por la siembra directa con presencia de broza (ambiente favorable para su protección), aunque ello no significa que sólo en esta condición de labranza sea capaz de producir daños.  

        Más allá de lo mencionado, la condición más predisponente para chinche diminuta es la presencia de malezas hospederas que favorezcan su desarrollo. Malezas, como "bolsa de pastor" y Gamochaeta (peludilla), y también en zonas donde haya "lecherón" o lotes con manzanilla, favorecen el desarrollo y mayor impacto de esta plaga. De ahí la importancia que tiene para el productor el estar en alerta por la posible presencia de chinche diminuta desde el mismo momento de la emergencia del cultivo en lotes que tengan o hayan tenido estas malezas.


Aspectos de adultos y ninfas. Su detección


      Chiquitita pero dañina: esta chinche es pequeña, de ahí su nombre vulgar "chinche diminuta", y tiene una apariencia muy distinta a las chinches normalmente conocidas. El adulto tiene un tamaño muy reducido, con 4 a 5 mm de longitud, pero a su vez es muy angosto, ya que su ancho promedio es de alrededor de 1,5 mm.
       Los adultos: son oscuros o grisáceos. En cambio, las ninfas o estadíos juveniles no tienen alas. Tanto adultos como ninfas suelen aparecer en altas densidades sobre la broza y plántulas de soja y en el surco de siembra. Los adultos, por su tamaño y coloración oscura, pueden ser confundidos con pequeñas moscas al volar sobre el rastrojo en grandes cantidades (parecieran enjambres o nubes de bichitos, según suele decirse, volando bajo sobre rastrojo). Con la ayuda de una lupa de mano podrá apreciarse que tienen ojos grandes, globosos y negros, coloración general grisáceo-negruzca, y antenas con 4 segmentos.
        Los estadíos juveniles o ninfas: son de menor longitud aunque más anchas que los adultos, y presentan una coloración predominante marrón-rojiza opaca. A través de una lupa se podrá observar que dicha coloración general corresponde al color del ancho abdomen, mientras que el tórax y la cabeza es negra. No vuelan por carecer de alas pero presentan alta movilidad, y cuando estas pequeñas ninfas están quietas suelen confundirse a simple vista con pulgones debido a su forma globosa. La característica de ojos negros prominentes y antenas de 4 segmentos son destacables en ambos estados del insecto.
Revisión del lote (soja recién nacida)


        Revisar el lote desde la emergencia de la soja, eligiendo los horarios de la mañana o a fin de la tarde (horarios donde su presencia se hace más visible).
        La característica de ojos prominentes, sumado al reducido tamaño y coloración general oscura (adultos), o castaña en abdomen y oscura en cabeza-tórax (ninfas), son los principales aspectos a tener en cuenta para la detección del insecto a campo, desde el mismo momento de la emergencia de soja.
        La observación de daños en los cotiledones de la soja es indicador del inicio de su ataque, y por lo tanto una herramienta fundamental para la detección de la plaga, a fin de poder tomar medidas de control oportunas que eviten pérdidas de importancia.
     


                           Adulto                                                                   Ninfas
Tipos de daños y síntomas


        Los daños afectan las plántulas de soja. Son muy graves sobre todo en los primeros estados del cultivo, desde la emergencia misma de la soja, ocasionando muerte de plántulas y con frecuencia en gran cantidad. Cotiledones dañados son el primer síntoma.
        Es frecuente la presencia de altas poblaciones de estas pequeñas chinches sobre el cultivo emergido, produciendo daños que en muchos casos obligan a la resiembra, o bien dejan al cultivo con un menor potencial de producción debido a que suelen dejar grandes manchones en el lote, sin plántulas o con unas pocas sobrevivientes.
    
Cotiledones y ápice afectados
En cotiledones el deterioro de los cotiledones de la soja comienza a ponerse en evidencia por cierta deformación y un roído, terminando por mostrar un claro aspecto escaldado o aspecto corchoso, de coloración amarronada-plateada. Al agravarse, los cotiledones afectados se tornan necróticos, siguiendo la muerte de los mismos.
En epicótilelas plántulas de soja normalmente no tienen posibilidad de recuperarse por el picado que las chinches diminutas también producen sobre el extremo del epicótile, o ápice de crecimiento. De esta manera es afectado el crecimiento de las pequeñas plántulas, por necrosis del ápice foliar a la altura de las pequeñas hojas verdaderas en desarrollo.
Consecuencias de importancia
Rápida muerte de plántulas, dejando  rodeos "pelados" en el cultivo.

Plántula sana (izquierda),  y dañadas


Control de la chinche diminuta


        No hay un umbral para chinche diminuta, además de la dificultad para poder contarlas (nubecitas de pequeñas chinches adultas en vuelo rasante sobre el rastrojo, o enjambre de ninfas con rápida movilidad). Siempre que se presentan están en gran cantidad. Lo aconsejable es considerar el control ante la aparición de estas chinches en varios sectores del lote, más la visualización del comienzo de la sintomatología, es decir, inicio de daños en los cotiledones y ápice de crecimiento de la plántula de soja.
       Se han obtenido excelentes resultados de control con los mismos productos recomendados para el control de las chinches tradicionales del cultivo, aunque utilizando dosis menores, 70 a 80 % de las dosis recomendadas para chinche verde.
        Para el logro de una mayor eficiencia de control resulta conveniente que el tratamiento químico se efectúe en momentos de mayor actividad y exposición de estas chinches (cerca de media mañana o al atardecer), y con el agregado de un tensioactivo en la aplicación.


Ing. Nicolás Iannone
Grupo Sistema de AlertaServicio Técnico - INTA Pergamino
Para solicitarlo, dirigirse a:perent@pergamino.inta.gov.ar

7 de septiembre de 2013

MINERIA A CIELO ABIERTO

Una vez más vuelvo sobre este verdadero flagelo que azota a nuestro país y su economía... LA SOJA.
Resulta más que interesante ver el avance que ha desarrollado desde 1971 hasta nuestros días y es mucho más elocuente si lo vemos en mapas.
Este "Oro Verde" promocionado desde los multimedios y otras organizaciones, como nuestra salvación, será (y ya lo es) nuestra ruina.

La concentración de capital en pocas manos.
La destrucción de las economías regionales.
La tala indiscriminada de bosques para hacerle espacio.
La pérdida de la multiplicidad biológica.
La alta extracción de nutrientes irreparables, si no es por la vía fertilización a altos costos.
La pérdida de Fertilidad Física por falta de gramíneas en la rotación.
El corrimiento de la ganadería a zonas marginales.   
La falta de rotación de cultivos.
El desarrollo de Especies Resistentes a Glifosato (ya hay 15 en el mundo).
La mano de obra del campo corrida a los pueblos y ciudades a merced del clientelismo político.
Hermosas casas volteadas por los peludos...
La Cultura del Trabajo en Decadencia...

y podría seguir enunciando "cualidades" de este "commodity" que nos hace dependientes, nos perjudica y  encima, nosotros no consumimos... por ahora...
Les dejo estos mapas del CONICET,  para que vean ustedes mismos esta triste realidad y hacia donde vamos...

Ing.Agr. Sergio La Corte.


5 de agosto de 2013

¿Hacia un nuevo Margen Bruto?

El margen bruto es un procedimiento que nos permite conocer el resultado tanto físico como económico de cada actividad dentro de la producción agropecuaria.

Por Econoagro
Lo ya conocido…
El margen bruto es un procedimiento que nos permite conocer el resultado tanto físico como económico de cada actividad dentro de la producción agropecuaria. Es así que puede estar referido a un cultivo determinado, a la producción de carne, o de leche. E incluso, más recientemente, se ha utilizado para calcular el resultado económico no ya de una campaña o ejercicio determinado, sino de toda una rotación, es decir de un período de tiempo determinado, que abarca varios ejercicios. El objetivo de este último cálculo es considerar no ya el resultado económico puntual de tal o cual cultivo sino llevarlo a una mirada de mediano plazo, y evaluar un período de varios años. Ahí entran a tallar entonces las diferencias entre los sistemas de monocultivo (generalmente de soja) versus aquellos que incluyen gramíneas (trigo, maíz, sorgo, etc.) en la rotación. Y sería materia de todo un artículo referirse a este tema.
Pero volviendo al margen bruto, como herramienta tanto de análisis de lo ya ocurrido pero también como método de planificación, es de gran utilidad. Es decir, tanto a la hora de formular un diagnóstico de lo ya acontecido, léase margen bruto histórico, como así también como método de planificación de uso muy difundido.
En el caso de la ganadería, para llegar al margen bruto se agrega a los costos directos la llamada diferencia de inventario de hacienda. Esta refleja el crecimiento o decrecimiento de dicho stock entre inicio y cierre de ejercicio, expresado en kilos y luego llevados a pesos, tomando los valores a cierre de ejercicio.
Diferencia de inventario de hacienda= Existencia de hacienda a cierre  – Existencia de hacienda a inicio
Es decir que esa diferencia de hacienda puede ser positiva o negativa: en el primer caso se puede de hablar de una capitalización en la actividad, mientras que en la segunda se trata de una descapitalización. No es el propósito de este artículo referirnos a la manera de calcular el margen bruto sino hacer un breve repaso de lo ya conocido para seguir adelante en lo que sí puede ser algo novedoso. Veamos…
¿Y lo nuevo?
A raíz de este ítem de diferencia de inventario que se agrega en las actividades ganaderas con respecto a la agricultura, ha comenzado a tomar difusión la incorporación en los márgenes agrícolas lo que podría asimilarse a la diferencia de inventario de hacienda. Pero que en este caso representa la situación de nutrientes en el suelo tanto a inicio como a cosecha de cada cultivo. El propósito es poner énfasis en que el capital suelo también cuenta a la hora de calcular los resultados obtenidos en cada cultivo.
Todo cultivo realiza a lo largo de su ciclo una extracción de nutrientes del suelo, de modo que el contenido, tanto de macro como de micronutrientes en el suelo, no es el mismo al inicio y al cierre del ciclo del cultivo. Es la fertilización la que se encarga de reponer, a veces en forma parcial, esa extracción de nutrientes.
Si observamos lo que ha venido pasando en gran parte del territorio sembrado en Argentina, se viene produciendo con el paso de los años una declinación en los niveles de varios nutrientes importantes. De modo que al aplicar ese concepto de diferencia de inventario, en este caso referido a los nutrientes del suelo, resulta una diferencia de inventario de nutrientes negativa. Y no es un detalle menor ni mucho menos.
El resultado físico y económico del cultivo en cuestión puede haber sido favorable, digamos por ejemplo 1.690 $/Ha. Medido en la forma tradicional de cálculo del margen bruto (Ingreso – Costos directos). Pero eso no hace referencia al balance de nutrientes en el suelo. Y si, por dar un ejemplo ilustrativo, resultara que por el descenso de nutrientes en el suelo, la diferencia de inventario de los mismos, valorizada en dinero, fuera de – 400 $/Ha. quiere decir que el margen bruto final ha sido de 1.290 $/Ha. en lugar de los 1.690 $/a calculados originalmente.
Margen Bruto “real” = Ingresos – Costos +- Dif. de inventario de nutrientes
Dif. de inv. de nutrientes = Stock a cierre – Stock a inicio
Es importante tener en cuenta que cuando se calcula la diferencia de inventario en ganadería, se hace tomando el stock de hacienda a inicio y cierre. Pero en el caso del suelo, es necesario ampliar la visión. Porque si ya a inicio el contenido de nutrientes, o cierto nutriente en particular, por ejemplo el fósforo, ya era bajo, hablemos de por ejemplo 8 partes por millón, y al finalizar el ciclo del cultivo continuó bajando, para ubicarse en 5 partes por millón, debemos tener en claro que a la diferencia de inventario negativa de ese ciclo se agrega la “descapitalización” de nutrientes que se viene dando en ese suelo una campaña tras otra. Es decir que se trata de un proceso acumulativo, y por lo tanto, tampoco esperemos que en una campaña podamos volver a los niveles mínimos de nutrientes en el suelo. Ello supondría una inversión muy importante en fertilización, y sería prácticamente inviable desde el punto de vista económico. En todo caso, deberá emprenderse una política de fertilización que a través de varias campañas permita recomponer el panorama de nutrientes de ese suelo.
Ahora bien, en realidad, esa diferencia de inventario correspondiente a la situación de nutrientes en el suelo no solamente es necesario aplicarla a los márgenes agrícolas sino también a los ganaderos, tanto se trate de producción de carne como de leche. Porque tanto la agricultura como la ganadería realizan una extracción de nutrientes del suelo que es necesario devolverle al suelo.
Diversas situaciones…
El hecho de que esa llamada diferencia de nutrientes resulte positiva, significa que no solamente se han aplicado fertilizantes para abastecer las necesidades del cultivo en cuestión, es decir reponer lo que dicho cultivo extrae del suelo, sino que además ha quedado un remanente adicional en el suelo. Es el caso de aquellos productores que se ponen como meta, por ejemplo, y cito ejemplos reales, llegar a que el contenido de fósforo de sus suelos sea de 22 partes por millón. Esto implica entonces una fertilización más importante que la que requiere las necesidades del cultivo, por supuesto con mayores costos, pero con un objetivo claro, que además está cuantificado, no habla solamente de aumentar el contenido de fósforo del suelo, sino que le pone un umbral, y ello implica una continuidad en la tarea de fertilización, ya un objetivo de esta naturaleza no se logra de una campaña a otra simplemente.
Ahora bien, esa diferencia positiva de fertilidad lograda, que suma en el margen bruto, tiene como contracara entonces los gastos de fertilización, que aumentan el rubro de los costos. Desde el punto de vista patrimonial, y referido al capital suelo, es una forma de capitalización por parte del productor. Desde el punto de vista financiero, no deja de ser un gasto importante que habrá que considerar cómo llevarlo a cabo, a partir de la elaboración de un presupuesto financiero, no ya de corto plazo (hablando del ejercicio en curso) sino de mediano plazo.
Situación de los pooles.
En tiempos como los actuales, en que gran parte de la superficie sembrada está tercerizada en Argentina, el productor, convertido en rentista, percibe un ingreso en dinero en carácter de arrendamiento, según la modalidad acordada. Pero es necesario tener en cuenta cómo resulta la sumatoria final de “ingresos”, o patrimonial, cuando se considera además la evolución en el contenido de nutrientes del suelo. Si en el campo, por poner un ejemplo, con datos de fantasía, Ricardo M. ha venido percibiendo un arrendamiento promedio de 350 dólares/hectárea en cada una de las seis campaña que viene arrendando el campo a un tercero para cultivos de cosecha, él tiene una idea clara de cuáles han sido sus ingresos a la fecha.
Pero aún falta considerar qué es lo que ha venido pasando con el suelo de esa superficie arrendada. Y si, por ejemplo, el resultado es que el contenido de fósforo disponible en el suelo, en el promedio de lotes, ha descendido al cabo de esas seis campañas de 15 a 9 partes por millón, hay una diferencia de inventario de contenido de fósforo negativa. Y estamos hablando de un nutriente que en términos económicos, a la hora de reponer sus niveles vía fertilización, tiene un valor muy importante en el mercado.
La pregunta que más de uno puede hacerse a esta altura es si fue mejor estrategia cobrar toda la renta del alquiler, y destinarla a otros fines sin considerar la parte de fertilización, devolución de nutrientes al suelo, o si hubiera sido más conveniente que parte de esa renta hubiera sido destinada a reponer en el suelo lo que los cultivos van extrayendo…
Es más, con el paso de las campañas, quienes se hacen cargo de la agricultura tercerizada, de un tiempo a esta parte están tomando en consideración a la hora de fijar el monto del arrendamiento a pagar, cuál es el nivel de cada uno de los nutrientes de ese suelo, con especial énfasis en el fósforo. Y hasta ya es factor que influye a la hora de fijar el valor de venta de un campo el contenido de nutrientes.
Ya no es lo que fue durante décadas, que cuando se trataba de fijar el valor tanto del arrendamiento como del precio de venta, poco importaba su contenido de nutrientes.
Primaban otros factores, pero a ellos se ha agregado este parámetro de la fertilidad. 
Con la incursión y avance de la siembra directa se han atenuado muchos de los procesos erosivos que afectaban grandes superficies. Pero para dejarlo en claro: la siembra directa favorecer la fertilidad física (cobertura, porosidad, estructura), pero no la química. En esta última solamente tiene influencia la fertilización, sea natural (fijación de nitrógeno por parte de las leguminosas) como la aplicada.
El camino a seguir…
El camino para llegar nuevamente a valores por lo menos en umbrales mínimos de nutrientes en el suelo será más corto para algunos, más largo para otros…
Cuanto más tiempo haya pasado de no haber devuelto al suelo lo que se ha venido extrayendo, mayor será el desbalance, y por lo tanto, mayor reposición de nutrientes por delante, con lo que ello entraña desde el punto de vista económico.
Con el paso del tiempo, la tendencia es al aumento del precio de los fertilizantes. De modo que reponer, por poner un ejemplo, ciertas cantidades de nutrientes al suelo, se viene encareciendo a medida que se demora la decisión de llevarlo a cabo.
Con una urea, fertilizante considerado como uno de los más baratos, ya alcanzando los 700 dólares por tonelada, los montos para reponer la fertilidad del suelo no son menores. Si consideramos, a modo de ejemplo lo que significa una dosis de 100 kilos de urea/Ha, esos 70 dólares, que pasan a ser prácticamente 80 con la aplicación incluída, representan, sobre un arrendamiento de 300 dólares/Ha., es decir un 27%, más de la cuarta parte.
Como para pensarlo…
Es por eso que, como estrategia, el primer paso será encarar un mapeo de fertilidad del campo, para luego diseñar la estrategia a seguir. A qué lotes darle prioridad, a qué ritmo avanzar campaña tras campaña en la reposición de nutrientes, qué proporción de la renta como arrendatario destinar al aporte de nutrientes, entre otros…
Y más aún…
Y habiendo hecho todas estas consideraciones sobre la implicancia de la provisión de nutrientes en el resultado del margen bruto, tanto en agricultura como en ganadería, propongo que las cosas no terminen allí sino que vayan más allá.

Es decir, no sería mala idea que ese contenido de nutrientes que hay en los suelos de cada empresa pase a ser tenido en cuenta como otro rubro del activo, junto con el capital tierra, las cabezas de hacienda, las disponibilidades financieras y el parque de maquinarias.
Y no creo que se trate de una exageración. Es al fin y al cabo parte del capital de la empresa, desde le momento que está integrando nada menos que la parte más importante del activo de toda empresa agropecuaria: el capital suelo… 
Ing. Félix Fares
Econaogro

17 de julio de 2013

CURSO DE METEOROLOGIA ... Se Cierra la INSCRIPCION ...


Curso a Distancia de Meteorología Práctica


--- En estas últimas semanas, hemos recibido numerosos Mensajes de nuestros Visitantes, solicitando Información sobre el Futuro Curso de Meteorología Práctica.
Noticias del Curso:  
  Se encuentra Abierta la Inscripción al Curso a Distancia de Meteorología Práctica.

  El inicio del Curso está previsto para el LUNES-8-JULIO-13,

  Y tendrá una duración de 12 semanas (hasta el 28-sept-13).

  La Inscripción al Curso se cierra el Viernes-12-julio de 2013. 

 --- Octava Edición del Curso:
  Desde el Año 2007 hemos estado dictando este Curso de Meteorología, a razón de una ó dos veces por año. En este 2013, presentamos la 8a. Edición del Evento.

-- Algunos Detalles del Curso ...
1- Objetivo: Facilitar el Conocimiento del Tiempo y del Clima, ayudar al manejo e interpretación de las Cartas Meteorológicas de Internet y Datos Básicos de las Fotos Satelitales.
2 - Destinatarios del Curso:  Aficionados a la Meteorología, Ingenieros Agrónomos, Productores Agropecuarios, Docentes, Estudiantes , etc.  De gran utilidad para todos aquellos que por su Profesión ó Actividad, se encuentran en dependencia del Tiempo y del Clima.

3 - Temas que Contiene:
El temario resumido es el siguiente:
     - Estación Meteorológica y el Tiempo.
     - Temperatura y Humedad.
     - La presión atmosférica y el viento. Sistemas de Alta y Baja Presión.

     - Frente Frío. Frente Caliente.
     - Las nubes. Identificación con Fotos
     - La Onda Frontal. Temporales de Viento y Lluvia.
     - Sistemas y Vientos de altura 

     - Cartas Meteorológicas  de Internet . Interpretación de Cartas Previstas de Superficie y de Altura. 
     - Fotos de Satélite Meteorologico, Interpretación. 
  
Duración: 12 semanas.  Se cursa completamente por Internet, y a través de un Aula Virtual.
     Se utilizan Apuntes Multimedia y 2 Blog Educativos Las Consultas se efectúan por E-Mail.
     el Curso tiene la gran ventaja que no tiene horarios, y que no hay que trasladarse para asistir a Clase.

5 - Profesores del Curso 
  •      Alberto Horacio Celemín (Licenciado en Ciencias Meteorológicas / UBA)
  •      Sergio Alejandro Jalfin (Bachiller en Ciencias de la Atmósfera / UBA)

Invitación a Visitantes de este Blog:
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  Así podrá recibir Información más detallada del Curso de Meteorología.


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Y le daremos acceso a una Página 
con Detalles sobre el futuro Curso de Meteorología
(incluye la posibilidad de Inscribirse).

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-------------  Lic. Alberto H. Celemín --------------