24 de febrero de 2011

ALFALFA. Productividad y Elección de Cultivares

Productividad de la Alfalfa y elección de cultivares

Desde hace algunos años, la siembra de 

alfalfa en los 

sistemas lecheros de la zona se viene reduciendo, pasando 

desde el 70 % de la superficie hasta en algunos casos hasta 

un 40 %, este cambio se da por varias razones. A 

continuación se confeccionó una lista con comentarios de los

propios productores:

La alfalfa me produce cada vez menos...

Ya no duran como antes...

Es imposible lograr una buena implantación...

No hay forma de controlar las malezas, en primavera se tapan de yuyos (principalmente gramíneas)...

Existen otras alternativas forrajeras que tienen mayor producción...

Además si quiero intensificar debo reducir la superficie de alfalfa...

Si bien esto se comprueba en muchos

 campos de la zona, lo 

cierto es que en los sistemas de producción 

se están dando 

una serie de cambios que explican la argumentación 

anterior.

Por un lado la carga animal de los sistemas se ha 

incrementado y por lo que la intensidad de uso de las

alfalfas es mayor que años atrás, por otro lado este 

incremento de carga está produciendo  que las secuencias 

de cultivo se intensifiquen, entrando más cultivos por unidad 

de tiempo, provocando que lotes destinados a la siembra de 

alfalfa no se encuentren en las condiciones adecuadas 

para realizar la siembra en tiempo y forma. Además, el uso

 de herbicidas durante el primer año de la alfalfa, en otoño 

invierno (implantación) y en primavera verano para el control 

de malezas es todavía poco común.

Otro factor que atenta contra la productividad de

las alfalfas es la elección de cultivares, recibimos 

consultas sobre que híbrido de maíz, que

variedad de soja y hasta que material de sorgo

es la mejor opción para sembrar, pero consultas

sobre que cultivar de alfalfa elegir son poco

frecuentes.


Además todavía se siembran “alfalfas hijas de”

con la esperanza que sean realmente lo que nos

dicen que son y esperando que no aparezca

algún manchón con cuscuta en el lote. Lo cierto,

es que se ahorran algunos pesos en la compra

de semilla sin identificar, pero lo que no se ve, es 

lo que se deja de ganar en producción ya que

existen nuevos cultivares de alfalfa con altos

potenciales de rendimiento y excelentes perfiles

sanitarios con lo que logramos una mayor

producción de alimento por hectárea por más

persistencia y si somos buenos en la cosecha de 

ese pasto vamos a lograr importantes

incrementos en la producción de leche con

menores costos de alimentación, dándonos como 

resultado una ecuación más favorable.








INTA viene realizando ensayos

territoriales de cultivares de

alfalfa desde hace

unos 20  años, en diferentes regiones del país.

Hay información sobre el comportamiento

de los diferentes cultivares que integran la red,

desde el sur de Buenos Aires hasta Santiago del

Estero y desde Paraná hasta Catamarca, este

trabajo es posible realizar gracias al aporte de las

empresas que han confiado en INTA y en su

gente para la evaluación y monitoreo de sus

materiales.

Desgraciadamente observando los resultados

obtenidos en esta red de evaluación se ve que

las brechas productivas entre lo obtenido como

resultado de la red y lo observado a campo son 

importantes.

En la tabla 1, se presentan los resultados de los

rendimiento obtenidos en campo de productores

de nuestra zona y los resultados obtenidos en

los ensayos realizados en las Estaciones

Experimentales Agropecuarias de INTA en dos

localidades: Manfredi (Córdoba) y Rafaela (Santa Fe).


Tabla 1.
Rendimiento de la Alfalfa (04/07-08)
1 año
2 año
3 año
4 año
Acumulados
Kg MS total ciclo
A campo
7.000
10.000
5.000

22.000
Manfredi
12.000
13.000
5.000

30.000 (+ 40 %)
Rafaela
15.800
22.000
14.600
5.700
58.000 (+163 %)
 * Información elaborada a partir de la información publicada en Avances en Alfalfa Año19, Nº 19. EEA INTA Manfredi.

Como vemos en la tabla 1, las diferencias
 
 obtenidas como rendimientos potenciales en

ambas experimentales distan mucho de lo que

ocurre a campo. En Manfredi se logra una

producción un 40 % superior a lo obtenido a

campo, mientras que en Rafaela este incremento 

es el 163 % mayor.

Sin dudas, que la mayor calidad de ambiente  va

 producir mayores rendimientos de alfalfa

acrecentando la diferencia entre lo que ocurre a

campo y condiciones de ensayo. Siempre ocurre

lo mismo en condiciones controladas de ensayo,

los cultivos rinden más, pero en los cultivos 

agrícolas estas diferencias entre potenciales y

reales se acortan, posiblemente porque cuando

hablamos de cultivos forrajeros entra otro factor

que altera los resultados y es el factor animal y el 

efecto de este sobre la pastura, condicionado a

su vez por el manejo del pastoreo (intensidad y

frecuencia de principalmente).

Hasta aquí no quedan dudas respecto a la

brecha productiva entre ambas situaciones

(experimental y a campo), pero para continuar

con el análisis de la información generada por la

red, observamos que existe una gran diferencia

entre los cultivares evaluados y es aquí donde

cobra verdadera importancia realizar una buena

elección de la variedad a elegir. En la tabla 2, se

observan los valores máximos y mínimos 

obtenidos de la evaluación de los diferentes

cultivares (expresados en kg de MS/ha) para

cada localidad, cabe aclarar que dichos valores

son acumulados para el tiempo que duraron los

ensayos en cada una.


Tabla 2.

Máximos
Kg MS/ha total
Mínimos
Kg MS/ha total
Diferencias
Manfredi
39.000
23.000
69 %
Rafaela
78.000
30.000
160 %
* Información elaborada a partir de la información publicada en Avances en Alfalfa Año19, Nº 19. EEA INTA Manfredi.

En la tabla 2 se ve

claramente la diferencia

que

existe entre los

materiales más productivos  con

respecto a los de menor producción. La

diferencia entre el material que más produjo con

el que menos produjo para la zona de Manfredi

fue de 16.000 kg de MS/ha mientras que para la

zona de Rafaela dicha diferencia fue de 48.000

kg de MS/ha.

Toda decisión que se toma en el ámbito de la

empresa, tiene una correlación económica que

muchas veces no es tenida en cuenta y la

elección de la variedad de alfalfa no escapa a

esta afirmación. Con un simple cálculo podemos

evaluar el impacto económico de elegir una

variedad de mayor producción. Para el análisis

asumimos:

  • el promedio de las diferencias de producción

  • entre las dos localidades: 

(16.000+48.000)/2 = 32.000 kg de MS/ha

  • por cada kg de MS de alfalfa produce

  • aproximadamente 0,8 L de leche

  • valor del litro de leche que vendemos 1,4 $/L

Con estos supuestos arribamos al siguiente

resultado:



32.000 x 0,8 L leche = 25.600 L de leche

25.600 L x 1,4 $/L = $ 35.840 por hectárea por los

tres años de producción.
 


Como vemos, a pesar de las simplificaciones del
análisis, los números obtenidos son para tener

en cuenta y más aún, si pensamos en reducir la

superficie con alfalfa, la recomendación sería

elegir el cultivar de mayor potencial y asegurarle

las condiciones necesarias para lograr una

implantación adecuada.


  

Ing. Agr. Alejandro Centeno

Jefe INTA UEE San Francisco

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