26 de julio de 2018

Diarrea Viral Bovina: Estrategias de control. Parte I

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Introducción
La diarrea viral bovina es una enfermedad ampliamente distribuida en todas las regiones del país, puede presentar diferentes manifestaciones clínicas y es responsable de generar importantes pérdidas económicas en los rodeos nacionales. En esta primera parte se presentan las características principales de la enfermedad y las estrategias disponibles para su control. En la segunda parte haremos foco en la vacunación de los animales, como herramienta fundamental para mejorar la sanidad de los rodeos.
El Virus de la Diarrea Viral Bovina (vDVB) es un virus pequeño, envuelto, que pertenece al género de los Pestivirus. Se clasifica en dos genotipos 1 y 2 y, a su vez, puede clasificarse en dos biotipos: citopático y no citopático (Cuadro 1).
El vDVB tiene la capacidad de infectar bovinos de todas las categorías y aunque muchas infecciones son subclínicas, puede producir una variedad de cuadros clínicos severos como enteritis hemorrágica, cuadros respiratorios y problemas reproductivos (4). A su vez, es un virus que causa una gran inmunosupresión por su capacidad para infectar glóbulos blancos y, por lo tanto, la infección con vDVB sirve como puerta de entrada para la aparición de organismos oportunistas (2).
Una característica que hace del vDVB un virus único, es su capacidad para generar animales Persistentemente Infectados (PI). Los PI son animales que se infectan con un virus del biotipo no citopático durante el primer tercio de gestación, cuando todavía no se encuentra desarrollado el sistema inmune del feto y, por lo tanto, nacen terneros inmunotolerantes al virus (Figura 1) (8). Estos animales, cumplen un papel fundamental en el mantenimiento y la propagación del virus en  los rodeos, ya que están constantemente secretando virus al ambiente durante toda su vida (6).
El vDVB también es el responsable de la enfermedad de las mucosas, una enfermedad mortal que ocurre cuando un animal PI se sobreinfecta con un virus del biotipo citopático (Figura 1) (1). Esta enfermedad, si bien no es muy frecuente, genera una situación muy angustiante para el productor que ve cómo sus terneros mueren, uno tras otro, sin que pueda hacer nada para evitarlo.
La prevalencia del virus en el país varía de acuerdo a la región relevada y a la categoría de los bovinos bajo estudio. En la Argentina, la prevalencia es alta y los valores son similares en las distintas regiones del país, con una prevalencia general entre el 60 y el 70% y que puede alcanzar al 100% del rodeo (Figura 2) (9, 11).
Debido a la variedad de cuadros clínicos que presenta y a las distintas tasas de prevalencia es muy difícil medir el impacto real del virus en la producción ganadera local, pero las evaluaciones hechas por el Dr. Odeón de INTA Balcarce, dan un estimado de pérdidas que superan los 100 millones de dólares anuales (10). Es un número realmente importante y más si se considera que en el estudio mencionado solo se contemplaron las pérdidas reproductivas, pero no se tuvieron en cuenta las mermas asociadas a los cuadros respiratorios, la inmunosupresión y la merma de la productividad de los animales infectados.
Con el objetivo de minimizar el impacto del virus en el rodeo se ha propuesto desarrollar un programa de prevención y control de vDVB, en el que se deben considerar tres aspectos: 1) mejorar la inmunidad mediante la vacunación; 2) identificación y eliminación de animales PI; y 3) la implementación de medidas de bioseguridad para prevenir la exposición al vDVB de ganado susceptible (13).
El primer aspecto mencionado, que consiste en mejorar la inmunidad mediante la vacunación, resulta crítico en nuestro país para el control de la Diarrea Viral Bovina. En la Argentina, hay una gran variedad de vacunas que contienen en su formulación al vDVB. En general son vacunas que se presentan en forma combinada con otros virus inactivados y con bacterinas. También hay en el mercado vacunas que no están combinadas y que solo presentan el antígeno DVB. En todos los casos, sean combinadas o no, se trata de vacunas inactivadas, salvo en el caso de vedevax BLOCK, que Bioinnovo (empresa formada por Vetanco e INTA) presentó recientemente al mercado y es una vacuna a subunidad direccionada. En la Argentina las vacunas a virus vivo modificado o también llamadas vacunas atenuadas, están prohibidas por cuestiones de seguridad.
Independientemente del tipo de vacuna que se utilice, el plan de vacunación para el control de este virus debe enfocarse en tres aspectos: 1) conferir inmunidad que induzca protección y que sea de larga duración; 2) incrementar la inmunidad poblacional; 3) evitar la infección de la hembra gestante.
El primer punto es el objetivo básico de cualquier vacuna, que refiere a la posibilidad de generar en el animal una respuesta inmune que sea capaz de bloquear la infección, o al menos, disminuir la severidad del cuadro clínico. A su vez, esta respuesta debe ser duradera, para mantener a los animales protegidos por un período prolongado sin la necesidad de recurrir a múltiples inmunizaciones en un mismo año.
Con respecto a la inmunidad poblacional o inmunidad de rodeo, es un tipo de inmunidad que se produce al vacunar a una parte importante de la población, que proporciona protección indirecta a los individuos no vacunados (5). Lograr una buena inmunidad de rodeo es fundamental para disminuir la circulación viral en los establecimientos. Como vimos, en la Argentina esto es sumamente importante, ya que las prevalencia del virus oscila entre el 60 y el 100%. La inmunidad de rodeo, no solo previene la infección de los animales vacunados, sino que es vital para proteger a los animales susceptibles. En un contexto de baja inmunidad poblacional, el virus circula libremente por el rodeo y tiene la posibilidad de infectar a cualquier animal. En un rodeo de alta inmunidad poblacional, disminuye la circulación viral y en consecuencia, los animales susceptibles se encuentran protegidos debido a que el virus no puede entrar en contacto con ellos (3).
Figura 3. Inmunidad Poblacional
Inmunidad Poblacional o Inmunidad de Rodeo: Como se aprecia en la figura superior (Figura A), en un rodeo con la mayoría de animales susceptibles (Animales Celestes) la aparición de un animal enfermo (Animal Rojo), hará que con el paso del tiempo muchos animales contraigan la enfermedad. Sin embargo, en un rodeo con una alta inmunidad poblacional (Imagen B), los animales inmunizados (Animales Verdes) continuarán en su mayoría estando sanos y algunos contraerán cuadros leves de la enfermedad (Animales Naranjas) y los animales susceptibles (Animales Celestes) permanecerán sanos ya que el virus no pudo entrar en contacto con ellos
El último de los objetivos que se persigue con la vacunación contra el vDVB es evitar la infección de las hembras gestantes. Como hemos descripto, el virus tiene la capacidad de generar animales PI cuando infecta hembras preñadas en el primer tercio de gestión. Estos animales PI pueden provenir de madres que son a su vez PI o de hembras sanas que se infectaron durante la gestación. Según trabajos publicados más del 90% de los animales PI provienen de animales sanos que se infectaron durante la gestación (14). Es por esto que resulta vital proteger a las hembras en ese momento para evitar la generación de nuevos animales PI y de esta manera cortar el ciclo de reproducción viral.
La identificación y eliminación de los animales PI es muy importante ya que estos son el principal reservorio del virus en el rodeo. Actualmente, en el país se encuentran disponibles una variedad de kits diagnósticos que permiten la fácil detección y posterior eliminación de los mismos. El diagnóstico se hace una sola vez en la vida del animal, ya que un animal que no nace PI, no puede volverse PI en el transcurso de su vida. Existen dos alternativas para la implementación de un programa de detección y remoción de PI. Analizar de una vez a todos los animales del rodeo, esta práctica es muy efectiva, pero suele ser rechazada por los productores porque la consideran demasiado costosa. La alternativa, que se utiliza en Europa y que es más sencilla de llevar a cabo en nuestro país, es realizar el diagnóstico solo a los animales de reposición entre los 6 y los 18 meses de vida. De esta manera el saneamiento del rodeo, demanda de mayor cantidad de años, pero es paulatino, igual de efectivo y no resulta tan oneroso para el productor. Con respecto a las muestras que se deben enviar al laboratorio de diagnóstico, hay diferentes alternativas, pero las más utilizadas son el cartílago de oreja, que se toma de manera muy sencilla con un sacabocado y el suero del animal. Hay que tener en cuenta que antes de la implementación de cualquier medida sanitaria se recomienda el asesoramiento del veterinario de campo y del laboratorio de referencia.
La última de las medidas mencionadas para el control de la Diarrea Viral Bovina, es la implementación de medidas de bioseguridad. Hay una gran variedad de recomendaciones, todas tendientes al mismo fin: que el ganado potencialmente infectado no entre en contacto con los animales susceptibles. Para lograrlo, el ganado que se compre debe aislarse en cuarentena y se debe determinar la presencia de animales PI en el lote adquirido antes de que se mezcle con el rodeo general. A su vez, la cuarentena del lote comprado debe ser de por lo menos 3 semanas, para prevenir la transmisión del virus de animales que no son PI pero que presentan una infección aguda. La mayoría de las fallas en la bioseguridad están relacionadas con la compra de ganado PI o la compra de hembras preñadas, en el cual el estado del feto es desconocido. Es por esto que el ganado preñado que se compre, también debe aislarse y su descendencia debe someterse a prueba para asegurarse de que estén libres de vDVB. Con respecto al semen utilizado para IATF, es importante que también sea semen probado y solo debe usarse semen de toros libres de vDVB. Lo mismo ocurre cuando se utilizan toros para servicio natural, estos deben ser libres de vDVB. Independientemente de que se implemente o no un plan de saneamiento del campo para vDVB, si se tiene en cuenta la baja proporción de toros y el impacto enorme que un toro PI puede tener en el rodeo, es crítico controlar a todos los animales de esta categoría. Probablemente sea la categoría más sencilla y económica de controlar y una de las más importantes. Con respecto al ganado de raza en el que se comercializan embriones y ganado valioso, es esencial realizar pruebas a los receptores de trasplante de embriones para determinar el estado de PI. Otros principios de bioseguridad incluyen la eliminación del contacto con el ganado vecino a través del alambrado y el saneamiento de los equipos y las personas que ingresan a la granja. Cabe destacar que la mayoría de los principios de bioseguridad instituidos para el control del vDVB beneficiarán también el control de otros agentes infecciosos.
Estamos frente a un virus con características únicas y su control demanda de esfuerzo y perseverancia, ya que las medidas descriptas previamente deben ser llevadas a cabo de forma consistente a lo largo del tiempo. Sin embargo, podemos afirmar que en nuestro país disponemos de las herramientas necesarias para llevar adelante un programa de saneamiento, ya que las técnicas diagnósticas se encuentran al alcance de todos y ahora disponemos de vacunas que cumplen con los requisitos necesarios para el control de esta enfermedad.
Bibliografía
  1. Brownlie, J.,  M. C. Clarke, and C. J. Howard. 1984. Experimental production of fatal mucosal disease in cattle. Vet. Rec., vol. 114, no. 22, pp. 535–6.
  2. David, G.,  T. Crawshaw, R. Gunning, R. Hibberd, G. Lloyd, and P. Marsh. 1994. Severe disease in adult dairy cattle in three UK dairy herds associated with BVD virus infection.  Vet. Rec., vol. 134, no. 18, pp. 468–472.
  3. Fine, P.E. 1993. Herd immunity: history, theory, practice. Epidemiol. Rev., vol. 15, no. 2, pp. 265–302.
  4. Houe, H. 1995. Epidemiology of bovine viral diarrhea virus. Vet. Clin. North Am. Food Anim. Pract., vol. 11, no. 3, pp. 521–47.
  5. John, T.J.  and R. Samuel. 2000. Herd immunity and herd effect: new insights and definitions. Eur. J. Epidemiol., vol. 16, no. 7, pp. 601–6.
  6. Lindberg, A.  and H. Houe. 2005. Characteristics in the epidemiology of bovine viral diarrhea virus (BVDV) of relevance to control.  Prev. Vet. Med., vol. 72, no. 1–2, pp. 55–73.
  7. M. de Agroindustria. 2016, Prevalencia para el Virus de la Diarrea Viral Bovina en rodeos de cría de la Cuenca del Salado, provincia de Buenos Aires, en el año 2015. La Plata.
  8. McClurkin,A. W.,  E. T. Littledike, R. C. Cutlip, G. H. Frank, M. F. Coria, and S. R. Bolin. 1984. Production of cattle immunotolerant to bovine viral diarrhea virus. Can. J. Comp. Med.  Rev. Can. Med. Comp., vol. 48, no. 2, pp. 156–61.
  9. Odeón, A.  et al. 2001. Seroprevalencia de la Diarrea Viral Bovina, Herpesvirus Bovino y Virus Sincicial Respiratorio en Argentina. Prev. Vet. Med., vol. 82, no. 4.
  10. Odeon, A. 2016. Control del virus de la Diarrea Viral Bovina. Balcarce, Buenos Aires. Comunicación Institucional, INTA.
  11. Pecora, A.  and M. S. Pérez Aguirreburualde. 2017. Actualización en diarrea viral bovina, herramientas diagnósticas y estrategias de prevención. CABA: INTA Ediciones.
  12. Pérez  Aguirreburualde, M.S. 2014. Desarrollo y evaluación de herramientas biotecnológicas innovadoras para el control del virus de la Diarrea Viral Bovina en la provincia del Chubut. Tesis Doctoral, Facultad de Veterinaria, UBA.
  13. Walz, P.H. et al. 2010. Control of Bovine Viral Diarrhea Virus in Ruminants. J. Vet. Intern. Med., vol. 24, no. 3, pp. 476–486.
  14. Wittum, T.E. et al. 2001. Persistent bovine viral diarrhoea virus infection in US beef herds. Prev. Vet. Med., vol. 49, no. 1–2, pp. 83–94.
Fuente: ENGORMIX
 

15 de mayo de 2018

Recría en monte natural del norte de Entre Ríos con suplementación en comederos autoconsumo.

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Marzo 2017
Introducción
El patrón de escasas precipitaciones en la región durante marzo compensó la gran lluvia que se concretó durante febrero. Los meses de abril y mayo transcurrieron con abundantes precipitaciones y hacia la llegada de la época invernal el fenómeno de “El Niño” se encontró neutralizado, presenciando escasas precipitaciones para la región, acompañadas de bajas temperaturas y la sucesión de heladas (SIBER, 2015). El desenlace de dichas condiciones climáticas provocó una marcada disminución en la disponibilidad de forraje al inicio del invierno y provocó que la capacidad de recuperación se postergue a la primavera. Dicho esto, el clima fue nuevamente una condicionante para los sistemas ganaderos que se desarrollan sobre campo natural. En este contexto, se observó que los comederos de autoconsumo se presentan como una alternativa para mejorar las condiciones nutricionales de la recría que se encuentra sobre el campo natural sin la necesidad de alta carga operativa.
Durante el año 2015 se realizó una experiencia de recría en monte natural con suplementación energético proteica suministrada en comederos de autoconsumo con inclusión de sal para limitar el consumo. Los tres establecimientos localizados en el centro y norte de la provincia de Entre Ríos realizaron la recría suplementada durante la época estival y obtuvieron ganancias de peso positivas y un retorno económico positivo en términos de kg de peso vivo (PV) por kg de ración suministrada. La incorporación de sal común (NaCl) en la ración permitió controlar el consumo entre el 0,8 y 1,4% del PV con ganancias de peso y consumo que variaron en función de la disponibilidad de materia seca (MS) y las condiciones del potrero (Vittone y col., 2015).
En otoño-invierno de 2016 año se llevó adelante una experiencia de similares características en las que se utilizaron los comederos autoconsumo para mejorar la calidad y cantidad de forraje que ofrecen los campos naturales del norte de Entre Ríos.
El objetivo del presente trabajo fue optimizar el campo natural mediante la suplementación con inclusión de sal en comederos autoconsumo para limitar el consumo. Además se disminuyó el contenido de nitrógeno –el cual posee un efecto en la limitación del consumo– para aumentar el consumo de ración y mejorar el aumento diario del PV (ADPV) en condiciones de baja calidad y disponibilidad de forraje. En la tabla 1 se presenta la mezcla utilizada en los establecimientos.
Tabla 1. Formulación de la mezcla utilizada para la suplementación en autoconsumo.
La urea de liberación lenta (Nitrum 24®) y la premezcla mineral pelletizada (Sincor®) fueron colocados por las empresas en los establecimientos previo al inicio del seguimiento de la recría. Técnicos del INTA Concepción del Uruguay realizaron recorridas periódicas para relevar información y sugerir ajustes en función de la evolución de la experiencia.
A continuación se presentan las características de la experiencia. Además de realizar el seguimiento de los animales, se midió el consumo de la mezcla utilizada y se evaluó la conversión. También se realizó la evaluación del Índice Verde de todos los establecimientos (Ver Anexo I). Este indicador deriva de información captada por sensores remotos, y está asociado a la fracción de la radiación solar absorbida por las plantas. Por este motivo, existe una fuerte relación del índice verde con algunas características de la vegetación como puede ser la biomasa, el índice de área foliar (IAF) o la productividad, entre otras. Conocer dichas variables en el tiempo y para los distintos lotes o potreros permite, por ejemplo, estimar la oferta forrajera, definir la carga animal óptima y planificar otras prácticas de manejo en los sistemas ganaderos; o predecir el rendimiento de los cultivos, asignar diferencialmente los recursos y comparar la campaña actual con anteriores en los sistemas agrícolas (INTA).

Establecimiento: Tatutí (Chajarí)
Selección del comedero:
El comedero seleccionado para suplementar la recría debe tener capacidad de almacenamiento suficiente para no realizar más de 1-2 cargas semanales. Otras características como profundidad y ancho de bandeja, durabilidad, facilidad de carga de acuerdo a la infraestructura disponible en el establecimiento, etc., deberán ser consideradas al momento de adquirir un comedero autoconsumo.

Establecimiento: El Espinillo (Concordia)
Elección del lote:
La disponibilidad forrajera, contenido de MS y presencia de sales del agua, son algunos factores que condicionan el control del consumo de la sal dentro de la ración. Cuando la recría se destina a potreros de baja disponibilidad forrajera, la limitante de forraje se expresa en calidad y cantidad. En estos casos es ineludible la suplementación energética proteica para lograr buenas ganancias de peso y evitar el deterioro de los animales en etapa crecimiento.

Establecimiento: San Rafael (San Jaime de la Frontera)
Seguimiento de los animales y la suplementación:
La incorporación de los comederos autoconsumo requiere baja carga operativa en términos de tiempo, pero es necesario contar con personal capacitado para la observación de diferentes aspectos como: estado de los animales, aspecto de las bostas, disponibilidad continua de la ración en el comedero, la cual debe estar correctamente mezclada y seca para no alterar la composición de la suplementación. Si el establecimiento cuenta con balanza, se recomienda realizar el seguimiento de peso de los animales para estimar la evolución de peso.

Conclusiones
Las ganancias de peso fueron satisfactorias dadas las condiciones climáticas que condicionaron la disponibilidad de forraje durante la etapa invernal.
El consumo de ración y la ganancia de peso con respecto a las experiencias realizadas durante el 2015 fueron superiores, logrando una evolución de peso positiva de los animales de recría durante la etapa invernal.

Bibliografía
SIBER (Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos). 2015. http://www.bolsacer.org.ar/Fuentes/siber_cat.php?id=8&page=1
Vittone, J.S. Munilla, M.E., Durante, M., Lado, M., Corte, F., Arigos, P., Reta, J., Tuya, R., González, F.D., Corne, M. 2015. Recría de terneras en monte natural de Entre Ríos suplementadas con maíz y urea protegida en comederos de autoconsumo. http://inta.gob.ar/sites/default/files/inta-crea_suplementacion_autoconsumo_con_ sal_-_2015.pdf
Anexo I. Índice verde de los potreros utilizados para la recría en cada establecimiento.
 Fuente: ENGORMIX

24 de abril de 2018

Pronóstico Climático Extendido Abril - Mayo - Junio de 2018


El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) argentino publicó en estos días la nueva actualización del pronóstico climático para el trimestre comprendido por los meses de abril-mayo-junio.
Dicho informe se realiza sobre la base del análisis de las previsiones numéricas experimentales de los principales modelos globales de simulación del clima y modelos estadísticos nacionales, sumado al análisis de la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas.
Este tipo de pronóstico de escala estacional permite anticipar los principales rasgos que tendrán las lluvias y las temperaturas sobre el país a modo cualitativo. Esta información, aún sin ser muy detallada, resulta de enorme valor para ciertas actividades como las agropecuarias que pueden planificar sus labores considerando cuales serán las condiciones de tiempo predominantes en los futuros meses.

Sin un forzante de escala global a la vista

Durante el último semestre se consolidó la sequía más importante de los últimos 50 años en el centro del país. Gran parte de esta consecuencia fue atribuida al fenómeno de La Niña, el cual repercute con una merma de precipitaciones en el centro y noreste argentino, según marcan las estadísticas.
Durante el mes de marzo el fenómeno de La Niña fue perdiendo intensidad, con un calentamiento de las aguas del Pacifico Oriental en la franja ecuatorial y signos en las variables atmosféricas que indicaban que se estaba atravesando la etapa final de este fenómeno. Hoy en día, algunos centros mundiales como el Bureau of Meteorology de Australia indican que se encuentra en condiciones neutrales este fenómeno nuevamente, mientras que otros centros mundiales lo mantienen todavía como categoría de Niña, con intensidad débil y en disipación.
Sin un forzante de escala global que condicione la circulación atmosférica, cobrarán relevancia otros fenómenos meteorológicos de escala temporal menor, los cuales semana a semana irán modulando el comportamiento de las lluvias y las temperaturas a nivel regional. En una síntesis general, veamos que prevé el informe oficial emitido por el Servicio Meteorológico Nacional.

Se normalizarían las lluvias en la región núcleo

Las precipitaciones mostrarían una merma significativa especialmente en la región de Cuyo, en donde se maximiza la probabilidad de tener lluvias por debajo de los valores normales. Una suerte similar correrían las regiones del Litoral y del centro y norte de la Patagonia, con precipitaciones más escasas.


Pronóstico climático trimestral Argentina lluvias temperaturas
Pronóstico climático de precipitación (panel izquierdo) y temperatura (panel derecho) para el trimestre abril-mayo-junio. Fuente: SMN Argentina

El este de la región Noroeste sigue manteniendo una tendencia a tener precipitaciones superiores a lo normal, en tanto que en la zona central del país las noticias son alentadoras ya que luego de la intensa sequía, el panorama indica que el régimen de lluvias se irá normalizando durante este trimestre.

Sin grandes cambios en el patrón geográfico de temperaturas

Según el informe oficial, en estos próximos tres meses se mantendrían las condiciones más cálidas que lo normal sobre la mayor parte del territorio argentino. Esto comprende a las provincias que componen la Patagonia argentina, la región de Cuyo y la región Central, aunque la probabilidad es mayor sobre la porción centro y norte patagónica.
Por su parte, toda la franja norte del país presentaría en este nuevo trimestre condiciones térmicas normales para la época del año, abarcando tanto la región del noroeste como así también la del noreste.
Fuente: Meteored








23 de abril de 2018

Recría en isla + engorde a corral: La ecuación ideal de calidad + rentabilidad

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A partir de nuestra experiencia en el feedlot Conecar con ganado proveniente de las islas, comprobamos la excelente complementación de ambos sistemas productivos.
  • La recría en la isla permite desarrollar de una manera muy rentable hasta el 80% del peso de los animales.
  • La etapa de engorde, que requiere una alta energía nutricional, no es posible de lograr a pasto. 
  • 18 kg. de alimento a corral equivalen a 216 kg. de pasto. 
  • El alimento a corral provee un 16% de proteínas frente a 12% del pasto y la energía es de 3,20 Mcal. vs. 2 Mcal. 
  • Por estas razones, complementando la recría en la isla con sólo 60 días de engorde a corral es posible alcanzar: Un peso ideal (500 kg.), Una terminación de alta calidad de carne, para exportación o consumo, Una carne uniforme en rendimiento y % de grasa intramuscular
Feed Lot - El aliado estratégico de la Isla

Cuando se manifiesta el fenómeno de inundaciones en las islas; obliga a la salida de emergencia de la hacienda, causando importantes pérdidas económicas y daños ambientales. El evento pone de manifiesto la necesidad de trabajar estratégicamente el sector, aplicando conocimiento basado en la experiencia de los productores, usuarios, y la visión empresarial sobre esta actividad, en cuanto a mejorar la eficiencia productiva y la vinculación comercial al mercado, de forma previsible y sustentable.
Desde hace muchos años, las islas, bañados y cañadas del litoral, son aprovechados por ganaderos que agregan valor de forma sustentable, ya que la isla no compite con tierras agrícolas, produce de forma natural, no desmonta, no interfiere con el medio ambiente. Sin duda, también es una actividad importante que debe repensarse. Si bien las inundaciones ponen al descubierto falencias en el manejo de la hacienda de isla, en situación normal, los márgenes de mejora también pueden ser considerables.
De las experiencias adquiridas en el Centro de Investigación y Desarrollo de CONECAR, con tropas provenientes de islas, sumado al conocimiento profesional sobre el manejo productivo y comercial, avalado por mediciones realizadas por los técnicos del centro, se comprueba que el feedlot es el aliado natural de la isla, preparado para concluir en los corrales, el ciclo de carne que se desarrolla a pasto.
En la isla el productor ingresa animales con pesos de entre 200 a 250 kg con el fin de “engordarlos”. Lo cierto es que, en condiciones favorables, logra el “crecimiento de los animales” que naturalmente duplican su peso, a muy bajo costo, obteniendo así el 80% del objetivo, con una ecuación económica positiva. Sin embargo, en el último tramo el proyecto pierde eficacia en la mayoría de los casos.
La explicación es simple, en el período de recría/crecimiento, la hacienda cumple el ciclo biológico natural de producir carne/hueso, debido a que nutricionalmente recibe aporte de proteína y fibra en cantidad suficiente, esta etapa es lograble mediante consumo de pasto, Isla/campo.
El engorde no se puede lograr con proteína/fibra, de modo que es muy difícil concretarlo a pasto, ya que no hay forma de cubrir las necesidades nutricionales para terminar un novillo con un insumo cuyo porcentual de materia seca no supera el 20%, y el valor energético es insuficiente

La etapa de engorde requiere alta energía, almidón/grasa, aportada por los cereales, oleaginosas y subproductos de la industria, que en proporciones adecuadas logran el balance nutricional de engorde. Es claro que la isla, no es para engordar. Lo correcto y eficiente es que el novillo recriado en Isla, ingrese al feedlot con un peso del 80% de su terminación, condiciones ideales para el engorde a corral, en un período aproximado de 60 días de encierre. Con dietas de alta energía, puede lograr su terminación con alta calidad de carne, uniformidad, rendimiento, grasa intramuscular, apta para exportación y consumo.
Otro punto de alta importancia es que el corral posiciona al productor en el proceso de comercialización, seleccionando los animales para faena, eligiendo el día, realizando la preventa con previsibilidad y obteniendo mejores condiciones comerciales.
     
Experiencia CONECAR
Recepción de animales de zonas inundadas del litoral, que ingresaron a los corrales, con los síntomas lógicos de las deficiencias nutricionales, ya que el pasto no aporta la energía que el animal necesita en la etapa de engorde. El Feed lot es capaz de convertir un problema en una oportunidad, de hecho, a los corrales ingresaron tropas desparejas, en un mal estado corporal, y en menos de 60 días lograron una excelente terminación con una ecuación costo beneficio altamente favorable. Situación que los alentó a repetir la experiencia al margen del clima.

Conclusión
Los pronósticos indican que los fenómenos climáticos serán más frecuentes y con superación de registros. Si bien no hay soluciones mágicas, hay paliativos de bajo costo y alto valor, el conocimiento, el saber cómo hacerlo, es un capital de mucho valor, disponible y realizable. Las inundaciones dejan al descubierto el desconocimiento de los productores de isla, sobre los ciclos biológicos y necesidades nutricionales de la hacienda.
El Feed Lot es el aliado ideal para finalizar la cadena, complementando de forma estratégica el proceso recría/isla, engorde/corral.
Ensayo en Centro Investigación y Desarrollo Conecar

Ensayo de comportamiento productivo/económico sobre 1692 novillos procedentes de isla ingresadas al feedlot de CONECAR Ganadera en fecha: 30/12/2015, y egresadas con fecha: 19/03/2016. Los resultados demuestran la viabilidad de terminar los novillos en feedlot.

La nueva ganadería 
Argentina inicia una nueva etapa, que pone del otro lado del mostrador a 7.000 millones de consumidores, que demandarán carne de calidad, producidas dentro de normativas internacionales en cuanto al cuidado del medio ambiente y bienestar animal.
Una nueva ganadería, moderna y eficiente, ubica al feed lot como vínculo natural, entre el cereal de la agricultura, el subproducto de la Industria y la necesidad de la Isla, sin duda, el complemento perfecto donde “todos ganan”, produciendo más cantidad y calidad de forma eficiente y sustentable.
Fuente: ENGORMIX

Restricción nutricional de bovinos para carne durante el otoño-invierno: una práctica habitual que no siempre se hace bien.

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Introducción
Es común escuchar que una vaca durante el período de restricción nutricional de otoño-invierno (2° tercio de la gestación) puede perder entre el 15 al 20% de su peso vivo (PV), sin  que se vea afectado ningún parámetro, ni en la vaca ni en el futuro ternero. Sin embargo, esa pérdida de peso provoca varios problemas reproductivos (partos distócicos, atraso en volver a quedar preñada, menor producción de leche, etc.) y productivos (terneros de menor peso al nacer y al destete, menor desarrollo de los huesos –terneros de menor tamaño-, bajas ganancias de peso, etc.). 
Efectos de la alimentación de la vaca gestante sobre el comportamiento productivo del ternero
1. El número de “fibras musculares” y de “células o adipocitos grasos” (veteado o grasa intermuscular) se determinan durante el desarrollo del feto. Posterior al  nacimiento NO  se  incrementan ni las fibras ni los adipocitos.
2. Entre el 2° y el 8° mes de gestación se forman  la mayoría de las fibras musculares.
3. Las células grasas o adipocitos se forman a la mitad de la gestación.
4. Un adecuado aporte de proteína (forrajes frescos o concentrados) durante  toda  la  gestación, en especial en último tercio, mejora el desarrollo muscular y graso. 
En varios trabajos realizados durante las décadas del 70 al 90 se comprobó que la restricción proteica y energética, durante el 2° tercio de la gestación, reduce el estado corporal al parto y un menor peso del ternero al nacer (5 al 15%) respecto a una vaca que no sufrió ninguna restricción alimentaria o que la misma fue adecuada.  
Incluso, si un ternero de menos de 3 meses de edad (al pie de la vaca) no recibe la cantidad y calidad de leche necesaria de la madre, porqué ella está sufriendo una inadecuada restricción, nunca compensará su peso perdido aunque posteriormente mejore su alimentación. 
Por todo ello, es muy importante hacer una adecuada restricción nutricional a las vacas en el 2° tercio de la gestación, que generalmente coincide con el otoño-invierno, para garantizar un desarrollo apropiado del feto. Y en la medida que ese ternero reciba una adecuada alimentación energética-proteica durante su crecimiento y terminación, se logrará una mejor respuesta productiva (mayor ganancia de peso y engrasamiento) y, también, mayor calidad de carne.                 .                        
Requerimientos nutricionales de una vaca antes y después del destete
Es sabido que cuando a una vaca se le saca el ternero (destete) sus requerimientos se reducen significativamente. En la tabla 1 se presentan los requerimientos de una vaca seca en la mitad de la gestación (sin ternero) respecto a una vaca con un ternero al pie de 3 a 4 meses de edad. 
Tabla 1: Requerimientos de una vaca de 400-450 kg de peso vivo en el 2° tercio de la    gestación (sin ternero) respecto a una vaca con un ternero al pie de 3 a 4 meses de edad.
Categoría
Consumo de materia seca
(kg/día)
Consumo de proteína bruta (kg/día)
Consumo de Energía Metabolizable
(Mcal EM/día)
Consumo de Calcio
(g/día)
Consumo de Fósforo
(g/día)
Consumo de Magnesio
(g/día)
Vaca seca sin ternero a mitad de gestación

9,5 kg/d

1,05 kg/d

21,8 Mcal/d

31 g/d

56 g/d

20g/d
Vaca con ternero al pie de 3 a 4 meses de edad

14,7 kg/d

1,6 kg/d

38,6 Mcal/d

73 g/d

106 g/d

40g/d
Diferencia
+ 55%
+52%
+77%
+135%
+89%
+100%
Para cubrir los requerimientos citados en la Tabla 1, una vaca de cría en el 2° tercio de gestación (sin ternero al pie) debe consumir un forraje que tenga entre 10 a 11% de proteína y 64 a 65% de digestibilidad (sobre base seca). Mientras que esa misma vaca con ternero al pie de 3 a 4 meses de edad, debe consumir un forraje de mayor calidad (11 a 12% de proteína y 70 a 72% de digestibilidad). 
Una práctica habitual, durante el período de restricción alimentaria, es llevar a las vacas con gestación media y sin ternero al pie a potreros con forraje de muy baja calidad, como pueden ser los rastrojos de cosecha fina (trigo, avena o cebada) o de gruesa (maíz o sorgo granífero), incluso a sorgos forrajeros o maíces diferidos. Con cualquiera de estos forrajes (rastrojos o diferidos) la calidad es muy mala, 2 a 6% de proteína bruta y 45 a 55% de digestibilidad. Con ninguno de estos forrajes secos se cubren ni el 50% de los requerimientos proteicos y menos energéticos de una vaca con gestación media y sin ternero (Foto 1).
Foto 1: Vacas con ternero al pie en restricción nutricional sobre rastrojo de maíz
Bajo condiciones de mala alimentación, el animal busca movilizar proteína (nitrógeno) de su cuerpo, degradando tejidos interno (que sostienen al hígado, riñón, vísceras, etc.), y la piel para cubrir sus requerimientos proteicos pero esta movilización tiene un límite, posterior a ello la vaca resiente su estado corporal, aunque mejore la alimentación.                  
En otras palabras, cuando el período de restricción alimenticia, especialmente proteica, es por un período corto (45-60 días) el animal utiliza el nitrógeno (proteína) que degrada de los tejidos para ser utilizado en todo el metabolismo. Si posterior a esta restricción el animal recibe una adecuada alimentación recupera el 100% del peso perdido. Este comportamiento fisiológico ocurre en todas las categorías. 
Mientras que, si la restricción es por un período mayor (+ 60 días) aunque posterior a ella el animal coma muy bien recupera entre el 70 al 80% del peso perdido, o menos, dependiendo de la categoría y la intensidad de la restricción. Esto se debe porque el animal debió degradar “músculo” para generar proteína que no ingresó por la boca. 
Efectos sobre el feto y el ternero 
La restricción nutricional durante la gestación provoca una caída en la condición corporal de los vientres bovinos. Este fenómeno se ha estudiado muy bien en relación al impacto sobre la preñez subsiguiente, pero en mucha menor medida en relación a posibles efectos sobre la productividad del ternero recién nacido o en estado fetal.  
La restricción fetal podría afectar el potencial productivo, incrementar la aparición de enfermedades y la mortalidad perinatal. Además, causar la disfunción de órganos esenciales, disminuir el crecimiento postnatal, e incrementar la deposición de grasa y el diámetro de las fibras musculares alterando la “calidad de la carne”.  
En un ensayo realizado en la Chacra Experimental Integrada Manantiales MAA-INTA (Chascomús, Buenos Aires), se utilizaron 110 vacas multíparas de raza Angus preñadas por inseminación en noviembre de 6,8±2,2 años de edad, 445±43 kg de peso vivo  y 3,1±0,45 de estado corporal (al inicio del ensayo), divididas en 2 grupos homogéneos. 
A cada grupo le asignó un nivel nutricional diferente hasta el parto: 
• Alto: 7,49 kg de MS/vaca/día
• Bajo: 4,75 kg de MS/vaca/día. 
Después del parto ambos grupos recibieron el mismo nivel nutricional. La dieta estuvo compuesta en un 78% por verdeo de avena en pastoreo directo y un 22% por silaje de maíz suministrado en bateas una vez al día. La calidad nutricional de la dieta fue: 
• Materia seca (MS): 24,2%, 
• Digestibilidad in vitro de la MS: 68,6%, 
• Proteína bruta: 10%, 
• Fibra detergente neutro: 51,4%, 
• Fibra detergente ácida: 25,8 %
• Energía Metabolizable: 2,5 Mcal EM/kg MS. 
En las vacas se determinó el peso vivo y el estado corporal (escala 1 a 5) al inicio del ensayo, al parto y al destete. En los terneros se determinó el peso al nacimiento (agosto), a los 75 días de vida de nacidos y al destete (marzo) (Cuadro 1).
Cuadro 1. Evolución del estado corporal de las vacas y peso vivo de los terneros.
Nivel nutricional                                                  Alto                 Bajo         Diferencia (%)
Estado Corporal inicial                                         3,06              3,05               -0,3
Estado Corporal al parto                                       3,30             2,67             -19,0
Estado Corporal al destete                                    2,66            2,54               -4,5
Peso vivo (PV) de las vacas al parto              445±52 kg     386±47 kg   - 13,2
Pérdida de peso (inicio restricción-parto)             0,0 kg          59 kg
Peso al nacer                                                    32,0 kg          30,3 kg           -5,3
Peso vivo (PV) 75 días e nacidos                      89,1 kg         82,9kg          -6,2
Ganancia Diaria de Peso                                      0,761            0,702             -7,7
Peso Vivo (PV) 180 días al destete                  158,7 kg       148,0 kg         -6,7
Ganancia Diaria de Peso                                      0,656            0,627             -4,4
En este ensayo se observó que la restricción alimentaria en las vacas al 50% de los requerimientos generó terneros que pesaron casi 2 kg menos al nacimiento, menores ganancias de peso durante la lactancia y casi 11 kg menos de peso al destete comparado con las vacas que fueron alimentadas al 100% de sus requerimientos.
En el Establecimiento “La Tachuela” de Fortín Olavarría (Buenos Aires) se realizó una experiencia a cargo de los Ings. Agrs. García Romano, E; Ravera, A, Stritzler, N y Rabotnikof, C, M, donde se evaluó el engorde “compensatorio” de vaquillonas a corral luego de un período de restricción. 
En este ensayo se utilizaron 40 vaquillonas Angus distribuidos en 2 tratamientos (T1 con y T2 sin restricción). El peso promedio inicial y final fue de 220,8 y 318.4 kg PV/vaquillona (T1) y 219,7 y 329,2 kg PV/vaquillona (T2). El ensayo duró 142 días (24/06 al 13/11/14). 
El T1 tuvo una restricción de 63 días (24/06 al 26/08/14), y recibió durante ella el 70% de la dieta, en tanto en los 79 días restantes recibió el 100% de la dieta (a voluntad). Mientras que el T2 (sin restricción) durante todo el tiempo (142 días) recibió el 100% de la dieta (a voluntad).  La dieta estaba conformada por: 65% de grano de maíz, 25% de silaje de maíz y 10% de núcleo proteínico-vitamínico-mineral.
La producción de carne y la ganancia diaria de peso promedio del T1 (durante la restricción) fue de 32,4 kg/vaq. y 0,514 kg/vaq./día, respectivamente. En tanto la producción de carne y la ganancia diaria promedio del T2 (sin restricción) para el mismo período (63 días) fue de 48,4 kg/vaq. y 0,768 kg/vaq./día, respectivamente. En otras palabras el T2, que siempre consumió a voluntad la dieta, tuvo una mayor ganancia y producción de carne que T1 (16 kg/vaq. y 0,253 kg/vaq./día, respectivamente). 
En la segunda etapa (79 días restantes) ambos tratamientos consumieron el 100% de la dieta (a voluntad). En esta etapa, se observó un “engorde compensatorio” del T1. La producción de carne y ganancia de peso promedio, al final del ensayo, fue de 97,65 kg/vaq. y 0,688 kg/vaq/día, para el T1 y 109,5 kg/vaq. y 0,77 kg/vaq./día para el T2, es decir, este último tratamiento (sin restricción) tuvo un 12% mayor producción de carne a lo largo de todo el ensayo (142 días).  
Características de una adecuada restricción nutricional de otoño-invierno
Para alcanzar una adecuada restricción alimentaria y no afectar ni aspectos reproductivos ni productivos se debe garantizar:
• Vaca de cría (2° tercio de preñez) sin ternero al pie: El peso inicial debe ser similar al final de la restricción, es decir, que si la vaca tenía un peso de ±400 kg PV al inicio de la restricción al final de la misma alcance el mismo peso o  ligeramente inferior (menor del 10%).
• Terneros/as de destete (160 a 250 kg PV): Debe ganar más de 300 gramos diarios durante el período de restricción, caso contrario se afectaría, entre otras cosas, la hormona de crecimiento y  en esa situación los terneros reducirían su ritmo de crecimiento y el desarrollo óseo (típico de los terneros cola). Si bien estos terneros se engordarán igual nunca alcanzarán el tamaño corporal de sus compañeros de parición cuyas madres tuvieron una restricción adecuada.
• Novillitos y vaquillonas (mayor de 250 kg PV): Las ganancias deberían ser superiores de los 200 gramos diarios para tener un buen comportamiento productivo (altas ganancias de peso) cuando mejore la alimentación. 
Para lograr estas ganancias de peso, durante la restricción alimenticia, la cantidad y calidad de los alimentos deberán estar acordes de las demandas de las diferentes categorías.
En todos los casos, los kilos de carne perdidos durante la restricción se recuperan el 100% (crecimiento compensatorio) si la restricción no sólo fue en los niveles recién citados sino que, además, no se extendió por más de 60 días. En cambio, cuando se extiende por más tiempo la recuperación del peso nunca llega al 100% respecto de animales que no fueron restringidos, aunque las ganancias durante la restricción estén en los valores citados.
Conclusión
Cuando no se hace una adecuada restricción alimentaria (en tiempo y ganancias de peso) se moviliza una mayor proporción de tejidos internos y músculo que lo apropiado. Esto ocasiona problemas reproductivos y productivos muy serios, afectando no sólo el próximo servicio y parición sino también, el desarrollo del feto y del futuro ternero, similar a lo que ocurre con los llamados “terneros cola”. 
De una adecuada restricción nutricional a la vaca (2° tercio de gestación) dependerá el resultado productivo y económico de sistema de cría. Del dinero que parece ahorrarse en un primer momento (etapa de restricción) después resultará muy costo para el ganadero, en término de dinero y tiempo.
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